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Consejos para comer rico y sano

Cuando se acerca el verano aumentan las ganas de vernos bien, adelgazar y hacer más deporte. Para lograr esto es necesario comer más sano, mediante una dieta equilibrada que además evita y reduce muchas enfermedades, agiliza la mente y ayuda a llevar una vida más plena. Acá algunos consejos para mejorar la alimentación:
  • La importancia de desayunar. Comer en las primeras horas de la jornada no solo beneficia nuestro organismo sino que es vital para mantener nuestra mente activa. Aquellas personas que comienzan la jornada sin desayunar puede experimentar una disminución de la capacidad física, de la resistencia, la fuerza muscular y la capacidad de concentración y aprendizaje.
  • Cinco comidas al día. Se recomienda realizar entre cuatro y cinco comidas al día para estar sano y evitar ingestas copiosas. Reducir las cantidades de cada una de las comidas es la mejor forma de lograr una dieta constante y equilibrada. Un desayuno generoso en la mañana, una fruta a media mañana, una comida equilibrada al mediodía, una merienda suave a media tarde y una cena ligera es lo ideal. Es importante a la noche consumir poco ya que necesitamos menos energía y el metabolismo trabaja más lento haciendo digestiones más pesadas.
  • 2 litros de agua al día. Es necesario ingerir esta cantidad para reponer la cantidad de agua que perdemos durante la jornada mediante el sudor, la respiración o la orina. La cantidad de líquido debe incrementarse en casos de ejercicio físico, temperaturas elevadas, estados febriles o edad avanzada.
  • 4 o 5 porciones de frutas y verduras al día. Estos alimentos ligeros, sanos y ricos en vitaminas, minerales y antioxidantes pueden alternarse en las distintas comidas
  • Nutrientes. Es esencial que la dieta sea variada, moderada y equilibrada. Alternando el aporte de nutrientes que ingresa al organismo:
    • Hidratos de carbono. Presentes en los azúcares y dulces, deben ser consumidos diariamente de forma moderada.
    • Fibra. Aunque no es un nutriente energético o plástico, interviene en los procesos digestivos.
    • Lípidos. Las grasas son básicas en nuestra alimentación el problema está en su consumo excesivo.
    • Como medida de preventiva en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, se recomienda que el contenido de grasa en la dieta no supere el 30% de las calorías totales ingeridas.
    • Proteínas. Las necesidades de proteínas son diarias, ya que no se almacenan. En nuestra alimentación no solo carnes, lácteos, pescados y huevos nos las proporcionan. Los cereales y sus derivados, junto con las legumbres, tienen un importante papel como fuente de proteínas.